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lunes, 11 de febrero de 2013

Entrevista con Maurizio Cavallo



Aqui les dejo una entrevista que le hicieron a Maurizio Cavallo ,la entrevista es del 2006 .
Por Paola Leopizzi Harris
¿Contactado o abducido? El enigma de la vida de Maurizio Cavallo es parte de esta entrevista extraordinaria.
Paola Harris y Mauricio Cavallo hablando sobre un tema muy sensible, las fotografías que él dice tomó de los seres alienígenas que alega conoció.
Paola Harris lo aborda con más preguntas detalladas.
Paola Harris: Sólo soy una investigadora de aquellos que dicen haber tenido experiencias. Mi deber es hacer un buen trabajo y comunicar confiablemente lo que los testigos dicen, porque sólo la información correcta es la que debería llegar a las personas, sin distorsiones.   Maurizio Cavallo: Me sentí obligado a contar mi experiencia después de once años de silencio y relacionar lo que me pasó a mí y que podría pasarle a otra gente. Algo que trajo una transformación completa e interna dentro de mí, en mi vida y en mi familia. Pero después me arrepentí de hacerlo, porque aunque conocí muchas personas de mente abierta, bellas y grandes personalidades que querían y desean saber la verdad, también encontré mucha maldad. Me encontré con gente egoista manejada por intereses personales y me disgustaron. También me encontré con gente inestable, realmente gente demente. Hace dos meses, recibí aquí, después de muchas llamadas telefónicas, a un tipo que se presentó a sí mismo como el jefe comandante de una flotilla extraterrestre y , para demostrarme que era un verdadero alienígena, me mostró lo que él llamada un rayo láser, que sólo era un antorcha de bolsillo china con alguna pequeñas luces encima. Estas cosas realmente me desconciertan.
Paola Harris: ¿Cómo te liberas de esta clase de visitantes?
  Maurizio Cavallo: Era mi intención invitarlo a almorzar, como acostumbro a hacerlo con las personas que conozco por primera vez, para darles un trato de amigos, como gente que aprecio…pero, cuando me di  cuenta de que clase de persona era, a pesar de mis mejores intenciones, tuve que inventar una cita inesperada. Odio mentir. Me gusta ser sincero. También, si algunas veces sueno rudo, es porque quiero ser directo, no puedo soportar un mundo construido por mentiras, pero algunas veces tienes que protegerte a ti mismo. Ese hombre era una persona peligrosa.
Paola Harris: Hay personas que también te consideran un gurú, ¿ cómo los manejas en estas situaciones?
Maurizio Cavallo: Sucede que los disgusto. Significa que si piensan que puedo darles algo, si me piden que les enseñe algo – y siempre he sido claro al respecto- les digo que no soy un gurú y no puedo enseñarles nada distinto a mi experiencia personal. Si pueden aprender algo de mi experiencia, estaré feliz pero no puedo enseñarles nada porque aún estoy aprendiendo. Y cuando digo que ellos, a menudo, tienen una reacción negativa, es porque se sienten defraudados. Empiezan a tratarme como a alguien que no quiere darles lo que consideran su propiedad. Desde que empezó mi experiencia en 1981, me he convertido en alguien que puede ser amado, pero puede ser odiado también. Paola Harris: ¿ Estabas casado en 1981, tenías hijos?
Maurizio Cavallo: Sí, estaba casado y tenía dos hijos, la niña tenía seis años y el niño tenía cuatro.
Paola Harris: ¿ Todo pasó repentinamente?
Maurizio Cavallo: Sí. Había tenido algunas experiencias como mucha gente. Había visto luces extrañas en el cielo, pero esa noche, la noche del rapto cayó sobre mí repentinamente. No esperaba nada así y, desde ese momento, todo ha cambiado para mí.
Paola Harris: Me di cuenta que usaste la palabra “ rapto” ¿ Lo consideras un rapto o un contacto?
Maurizio Cavallo: Lo llamo rapto.  Paola Harris: Porque sucedió en contra de tu voluntad.  Maurizio Cavallo: Sí, yo no lo quería, ellos me obligaron. Yo estaba en casa. La historia completa está en mi libro, todos los momentos dramáticos que tuve que vivir. Estaba en casa y sentí... Empecé a sentirme físicamente enfermo, afiebrado y repentinamente oí una voz interna e imperativa ordenándome a salir, a regresar a las Colinas de Monferrato donde habíamos estado la noche anterior, de paseo con algunos amigos míos. Después de cenar en una Pizzería habíamos salido a dar una caminata por esas colinas como por diez millas, más o menos, desde Vercelli. Habíamos dejado nuestros carros y habíamos empezado a caminar cuando vimos un globo de luz, rojo como el fuego, que descendió detrás de unos árboles, dándonos la impresión que estaba aterrizando. Estábamos todos tan emocionados y nos dirigimos en esa dirección para ver que estaba pasando. Era una noche profunda y la superficie era rocosa y difícil así que renunciamos y volvimos a casa. Tan pronto como regresé a casa, empecé a sentirme enfermo. Me sentía acalorado, me sentía friolento, me sentía afiebrado. En un primer momento, pensé que esto era causado por una mala digestión. Pensé que había comido algo que me hizo mal. No podía dormir y empecé a oir esa voz obligándome y ordenándome a tomar mi carro otra vez y regresar a las colinas. En ese momento, empecé una lucha titánica, una pelea increíble. Traté de despertar a mi esposa para decirle que estaba enfermo y que tenía que salir, pero mi esposa continuaba durmiendo como si estuviese bajo el efecto de una droga. En mi libro hablo en detalle de una experiencia particularmente extraña. Era como si mi casa estuviese atrapada en algo... No sé como definirlo, era también como estar congelado. No sé si es la palabra correcta. Fui al baño por un vaso de agua, el vaso resbaló de mi mano y cayó al piso, pero cayó en un movimiento lento, muy, muy lentamente.
Paola Harris: ¿El tiempo se había detenido?  Maurizio Cavallo: Era sábado por la noche y la calle estaba llena de la bulla de una noche de celebración, pero en mi casa todo era silencio. Cuando el vaso se rompió en pedacitos en el piso, no oí nada de ruido. Todo estaba cristalizado. Era como si el tiempo se hubiese hecho lento. Es obvio que fue un rapto porque yo no quería ir. Mientras más yo me resistía a la orden, más aumentaba el dolor en mi cabeza. Me di cuenta que cuando empecé a tomar el carro e ir hacia las montañas, el dolor disminuía; pero, cuando de lo contrario, pensaba que quería quedarme en casa, mi dolor se intensificaba más fuerte que antes. Era una forma de coacción, esta es la razón por la que digo que fue un rapto. Si me hubiesen pedido que vaya con ellos, yo hubiese respondido no.  Paola Harris: Por esa época, parecía una mala experiencia. ¿Y ahora en el 2007?  Maurizio Cavallo: Ahora no. También en mi libro digo que aquellos que fueron mis controladores, yo los llamo raptores, aquellos que me aprisionaron, fueron los mismos que me dieron mi nueva libertad.
Paola Harris: Te mostraron una nueva verdad.  Maurizio Cavallo: Me mostraron que el Cosmos no es lo que creemos, que la vida no es la que vivimos, que todo lo que llamamos realidad es pura ilusión. Me abrieron una ventana hacia el Cosmos, me llevaron al borde de la locura y destruyeron el Mauricio del pasado. El viejo Mauricio ya no existe más, ellos lo habían desollado, lo habían lapidado, pero le habían permitido al nuevo Maurizio mirar más allá de los bordes de lo que llamamos realidad. Me dieron un inmenso regalo. Me dieron libertad.
Paola Harris: Pero tuviste que pagar un alto precio…  Maurizio Cavallo: Un precio muy alto. Mira, cuando yo entiendo que esta gente viene a mí esperando algo, tratándome como un gurú, yo siempre digo que no tengo la verdad para ofrecerles. Sólo tengo mi verdad y me pertenece a mí completamente. Me desconcierta cuando me doy cuenta que esta verdad, tan fuerte en mi mente, puede ser manipulada…No todos pueden entender. Paola Harris: Desde luego, estamos en el planeta Tierra. Somos seres humanos, una raza peculiar. Estamos creciendo, pero estás intentando llevarnos de la escuela primaria directo a la escuela secundaria, no podemos saltar de esa manera. Es un proceso lento. Te sucedió a ti, te habilitaron…
Maurizio Cavallo: Sí, pero quizás yo ya había sido entrenado para esto antes.  Paola Harris: Eso es exactamente lo que yo quería preguntarte.  Maurizio Cavallo: Sí, porque me di cuenta que nada pasa de casualidad, mi madre había sido raptada también.
  Paola Harris: ¿Cómo lo supiste?  Maurizio Cavallo: Me mostraron algunas imágenes, algo así como imágenes grabadas. Me mostraron imágenes en una especie de monolito, en una pirámide rojo-rubí, usada como pantalla. Vi imágenes de una niña caminando en un panteón, a primera vista no pude reconocerla y me dijeron: “es obvio que no puedas reconocerla, ella es tu madre cuando era una niña; ella sabía los secretos de las estrellas, también”. Esto significa que ellos nos habían programado.
Paola Harris: ¿Tu madre te habló al respecto? ¿Alguna vez te pidió algo?   Maurizio Cavallo: Mi madre murió cuando yo tenía trece. Tuve una relación especial con ella, muy intensa. No teníamos necesidad de hablar. Ella me miraba y yo entendía, yo la miraba y ella me entendía. No puedo recordar ningún diálogo con mi madre pero tuvimos una relación completa. Cuando murió, la extrañé mucho y mi dolor era soportable. No podía sentir el dolor intenso que sientes en tu mente y en tu cuerpo cuando pierdes a alguien, estaba tranquilo porque supe nueve meses antes que ella tenía que morir.
Paola Harris: ¿ Cómo murió?  Maurizio Cavallo: Ella había tenido presión sanguínea baja, pero el doctor había malentendido sus síntomas por los síntomas de presión sanguínea alta y le había prescrito algo de medicina para bajarle más su presión sanguínea. Ella la tomó confiada y su corazón le falló, así es que tuvo que ser hospitalizada y su estado empeoró rápidamente. Cuando entró al hospital, nueve meses antes de su muerte, supe que ella iba a morir. Estaba seguro de esto y estaba esperando ese momento tranquilamente. Estaba seguro que, en cualquier caso, nada podría haberla separado de mí. En esa época yo tenía trece y yo creía en Dios, el Dios Católico, y, desde luego, le recé por mi madre, le recé a Dios para que le permita vivir y para que la sane. Cuando mi madre murió, me puse muy molesto con Dios porque previamente había creido que Dios escuchaba todos nuestros ruegos. Desde ese momento, yo dije:” Tú no existes, tú no existes porque tú no me escuchaste”
 El tiempo pasó y gracias a la experiencia que tuve en 1981, empecé a pensar de una manera distinta. Entendí que existe una Mente Divina, pero es completamente diferente de la imagen a la que estamos acostumbrados. Una Mente Divina existe, pero no todas nuestras oraciones pueden ser escuchadas porque hay programas y nuestra vida y nuestra muerte son sólo algunas raices de estos programas. Con mi madre yo siempre he tenido una relación perfecta. Esa noche ellos me mostraron a mi madre cuando era una niña.
Paola Harris: ¿ Alguna vez te mostraron a tu madre viva?  Maurizio Cavallo: Sí, me encontré con ella-  Paola Harris: Sé que te llevaron a Clarión. ¿La encontraste en la Tierra o en Clarión?  Maurizio Cavallo: La vi en casa. Una noche me dijeron que tendría una visita placentera. Primero pensé que estaba soñando, porque estaba en mi cama y estaba durmiendo, pero después me di cuenta de que estaba despierto. Vi a mi madre no con la apariencia que recordaba. Era físicamente distinta. Sabía que era mi madre pero no lucía como ella.   Paola Harris: ¿ Cómo lucía ?  Maurizio Cavallo: Lucía mucho más joven, no nos hablamos pero me hizo un gesto que era su gesto típico, una movida de mano que mi madre usaba solo conmigo, me sonrió y eso es todo.
Paola Harris: ¿Fue como un sueño?  Maurizio Cavallo: No, al principio pensé que estaba soñando porque estaba en mi cama, pero después me di cuenta de que no lo estaba, porque dejé la cama para ir hacia ella, pero movió su mano para detenerme, me sonrió e hizo ese gesto tan típico. Cuando éramos bebés y nos íbamos a dormir ella hacía ese gesto para decir buenas noches. En ese momento, sentí que tenía que regresar a la cama y tenía que dormirme de nuevo. Estoy seguro de que no fue un sueño.
Paola Harris: ¿Los habitantes de Clarión están hechos de carne y sangre? ¿Alguna vez te los encontraste en las calles?  Maurizio Cavallo: Los he encontrado en el supermercado.  Paola Harris: ¿Estaban de compras?  Maurizio Cavallo: No, tuvimos un encuentro allí…La gente no tiene que creer en lo que yo digo,  sólo tienen que pensar en lo que estoy relatando y preguntarse así mismos si podría haber algo de verdad en esto. Si su consciencia les da el sentir de que todo esto podría ser real, ellos podrían empezar a interrogarse así mismos, aún, la gran pregunta “¿ESTAMOS SOLOS?” Mis fotografías no son una prueba, también porque no las difundo: tengo fotos de OVNIS, de alienígenas. Esta es una foto de Suell, yo hablo acerca de él en mi libro.
Paola Harris: ¡Él muy bien podría caminar entre nosotros!  Maurizio Cavallo: El camina entre nosotros. Me encontré con él en una gran ciudad que no puedo mencionar, me dio una pequeña tarjeta negra que emitía algunos impulsos que me indicaba para hacer o no hacer determinadas cosas. En algún momento, sentí que tenía que tomar un tren para ir a un pueblo donde tenía que encontrarme con algunos de ellos. Mientras estaba viajando, me pregunté a mí mismo, pero ¿porqué tengo que tomar un tren mientras en otras ocasiones ellos sólo me raptaban? Quizá se trataba de una prueba, algo que yo no podía entender. Cuando llegué a ese pueblo, simplemente encontré a la misma persona que yo ya había encontrado en una nave magnética, un OVNI. Paola Harris: ¿Cuál fue el lugar de la cita?  Maurizio Cavallo: Sabía que tenía que ir a un bar y esperarlos. Las horas pasaban. El tiempo pasaba, nadie llegaba y empecé a sentirme ansioso. Empecé a pensar que yo había inventado todo eso…después de un buen, buen tiempo, Suell llegó, feliz como un niño, preguntándome: hola, ¿estuviste esperando largo rato? Todo está en mi libro.
Paola Harris: ¿Él es normal? ¿Habló en una forma normal?   Maurizio Cavallo: Sí, él tiene una casa y trabaja en la Tierra.  Paola Harris: ¿Cómo puedes reconocerlos?  Maurizio Cavallo: Tú “puedes” reconocerlos  Paola Harris: ¡Tú puedes reconocerlos!  Maurizio Cavallo: Él me preguntó si yo había notado algo extraño en la muchacha que trabajaba como cajera en el supermercado. Yo no había notado nada inusual pero pronto pensé un poquito y dije: “¡Sí, ella tenía algo extraño! Un arete extraño que parecía un mundo dentro de otro mundo. Cuando la vi, no había llamado mi atención, pero después que me preguntaron, la recordé. Algunos de ellos trabajan y viven aquí en la Tierra.
Paola Harris: ¿ Porqué?  Maurizio Cavallo: Porque deben ayudarnos un poco en nuestra evolución, no tienen que condicionarnos, sólo deben ser una influencia.
Paola Harris: ¿Ellos tiene un ADN completamente alienígena o mitad alienígena y mitad humano?
Maurizio Cavallo: Algunos de ellos son totalmente alienígenas y vinieron aquí cuando ya eran realmente adultos. Aparentemente tienen treinta o cuarenta años. Ellos sólo llegaron así que no tienen problemas para conseguir documentos…y su ADN es completamente alienígena, si queremos definirlos.
Luego tenemos a aquellos que nacen aquí; ellos tienen un ADN alienígena pero toman un cuerpo humano con un ADN humano, así que a estos podemos llamarlos híbridos.
Paola Harris: ¿Piensas que el Gobierno sabe de esto?  Maurizio Cavallo: No todos los hombres en el Gobierno, sólo unos pocos.  Paola Harris: Las mujeres lucen como estrellas de cine.  Maurizio Cavallo: Son preciosas. Debes notar algo: estas son fotos Polaroid hechas sin desarrollar un proceso, y siempre hay una absorción de luz anormal, porque ellos absorben luz atómica. Durante uno de mis últimos contactos, en una base bajo el mar de Genova ( Cavallo muestra una fotografía, N.d.R. )…Esta es una foto donde puedes ver a aquellos que en la Biblia fueron llamados “ Querubines”, son seres astrales.
Paola Harris: ¡ Eres incredible! Tuviste éxito en hacer estas fotos…
Maurizio Cavallo: No del todo...Observa esta foto, necesitas mucha luz…hay una nave espacial y puedes ver algunas figuras. Una de estas figuras es un Gris, uno de los altos, al menos ellos los llaman así. Este es otro gris, pero de una raza híbrida, mitad humano, mitad alienígena.
Paola Harris: ¿Dónde tomaste esa foto?  Maurizio Cavallo: En la base.  Paola Harris: ¿Cómo te llevaron?  Maurizio Cavallo: Físicamente, el año pasado.  Paola Harris: ¿ Cómo sucedió?  Maurizio Cavallo: Por ahora es una simbiosis. Empiezo a sentirme muy nervioso y confundido, estoy muy ansioso y dejo que mi intuición me lleve. Cuando estos sentimientos son muy fuertes, voy a ciertos lugares. Cuando llego a uno de estos lugares, encuentro a un ser físico, parte del mundo alienígena, quien me conduce a la base.
Paola Harris: ¿Cómo te llevaron a esa base?  Maurizio Cavallo: En un bote muy normal. Dejamos el puerto, fuimos a cierto punto en el mar y entonces el agua alrededor empezó a arremolinarse; yo estaba asustado, desde luego, porque se parecía a un huracán, entonces nosotros y nuestro bote empezamos a descender. Mientras estaba descendiendo, todo lo que podía ver a mi alrededor era una pared de cristal, el agua ya no era líquida, era sólida. Las paredes de agua eran sólidas como un túnel y descendimos hasta un punto donde esas paredes se abrían como rayos. Estábamos en medio de una rueda, de la que sus rayos eran los corredores de la base que ellos tienen bajo el mar.
Paola Harris: ¿Cuál es su raza?  Maurizio Cavallo: Ellos son Clariones, y están trabajando junto a otra raza.  Paola Harris: Puedo imaginar que no eres un turista para ellos, ellos tienen una agenda. Quieren que tú reveles de una manera suave un escenario tan complejo y ¿que reveles esta realidad increíble?
Maurizio Cavallo: Muy probable pero quizá el hecho primario es que ellos están instruyéndome, esto es lo que pienso, pero puedo estar equivocado. Ellos están instruyéndome de tal manera que todo lo que vea, todo lo que viva, y todo lo que traerá, de una manera suave, esta realidad a otras personas, está principalmente dirigido a mí mismo. Tú ves, Paola, que nosotros pensamos que podemos elegir y es terrible cuando entendemos que todo lo que hemos hecho no es nuestra elección. Si pudiese regresar a mi pasado, no podría haber vivido en una forma distinta. Siempre he tenido diferentes pasatiempos. No me gustaban los deportes como el fútbol, me gustaba ir de pesca, me gustaba mi trabajo y mi familia. Siempre he creido, desde mi niñez, que otros mundos estaban habitados. Yo siempre he creido que hay otras inteligencias en otros planetas….de cualquier manera yo llevaba una vida normal hasta que fui lanzado dentro de esta nueva realidad increíble…A propósito, caminan de una manera extraña, se deslizan... es un efecto extraordinario.
Paola Harris: ¿Ellos caminan en esta forma extraña, también, en la calle?   Maurizio Cavallo: No, en la calle ellos parecen gente normal. Pero puedes reconocerlos por algunas señas: son muy amables, irradian una energía curativa también cuando no están hablando. Cuando ellos hablan su voz puede sonar un poco metálica y baja. A veces sucede porque hay una especie de interfase simultáneo de su idioma al nuestro, pero quizás sus cuerdas vocales dan este tono más bajo a sus voces. Tienen orejas grandes y ojos extraños y penetrantes, muy penetrantes. Pero más que eso, tú puedes sentir esta energía, esta amabilidad, su energía. Emanan una energía tan fuerte que puedes sentirte inquieto.
Paola Harris: En mi segundo libro, escribí mucho con respecto de como debemos actuar para no tenerle miedo a las razas alienígenas, primero y ante todo debemos aceptar todas las diferencias existentes entre razas aquí en el Mundo. Has tenido mucha suerte. Esto te sucedió en 1981, ahora tratemos de entender: ¿Ha sido sólo un contacto o tienes alguna profecía sobre el futuro? ¿ Podemos darle esperanza a la gente?
Maurizio Cavallo: Sí, la única esperanza es que nuestra consciencia, la consciencia humana debe alcanzar otro nivel, un nivel superior.
Paola Harris: No tenemos mucho tiempo.
  Maurizio Cavallo: No tenemos más tiempo y por lo tanto nuestra responsabilidad es enorme. Debemos lograr un cambio dinámico. Es más un cambio dinámico que simplemente un cambio de consciencia. Y hay tiempo para cambiar nuestro dinamismo porque son dos cosas distintas. La consciencia necesita un tiempo muy largo de asimilación. Todo lo que me sucedió a mí pertenece a un programa que empezó hace mucho, mucho tiempo. Cuando me mostraron imágenes de una niña que yo no podía reconocer porque yo, todavía, no había nacido y reconocí que era mi madre, ellos me dijeron que ella, también, había sido tocada por los Señores de las estrellas y yo empecé a entender que todo era parte de un programa. Muchos de nosotros en este planeta somos partes inconscientes de este programa, también la gente que dice que nunca vio nada. Nosotros sólo vemos una realidad mágica. No uso la palabra “magia” en un sentido negativo porque nuestro Universo es, en efecto, una creación mágica y todas las dimensiones y la misma creación que nosotros pensamos que tienen parámetros físicos, no tienen ninguno: La materia es una ilusión y es solamente la cristalización de nuestro pensamiento. Nosotros sólo vemos lo que aprendimos a creer que es la realidad. Cuando la humanidad sea capaz de mirar a través de esta otra ventana y vea la realidad con nuevos ojos, percibiendo el universo real en el que vivimos, nos volveremos locos o evolucionaremos. No hay alternativas.
Paola Harris: Quizás las dos cosas juntas…  Maurizio Cavallo: Yo he pasado por ambas. No pienso que soy un hombre superior, pero he visto cosas que nadie ha visto. Estas cosas me enseñaron a ser más humilde y cada vez que pienso en lo que me sucedió y lo que podría, aún, pasar, me siento tan pequeño y me pregunto a mí mismo: ¿ Porqué yo?

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